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Planes en Asturias: un día de canoa por el Sella

descenso canoa sella

Asturias se disfruta de muchas maneras, pero pocas combinan paisaje, actividad física y diversión compartida como una jornada remando por el río Sella. No hace falta ser piragüista ni contar con una preparación especial para apuntarse a este plan. La mayoría de las empresas de turismo activo plantean la experiencia para personas sin conocimientos previos, proporcionan el material necesario y ofrecen una explicación de seguridad antes de entrar al agua. 

El descenso del sella en canoa encaja tanto en una escapada de pareja como en un viaje con amigos o unas vacaciones familiares. Su atractivo no reside únicamente en completar un recorrido. La verdadera experiencia consiste en avanzar entre orillas arboladas, pequeñas playas de cantos rodados y tramos en los que la corriente ayuda a deslizarse sin demasiado esfuerzo. No es casualidad que el portal oficial de Turismo Asturias lo presente como una de las grandes referencias del turismo activo de la región. 

El Sella, mucho más que una competición deportiva 

Conviene diferenciar la actividad turística habitual del Descenso Internacional del Sella. La prueba deportiva, conocida también como Fiesta de las Piraguas o Les Piragües, parte de Arriondas y termina en Ribadesella después de recorrer aproximadamente 20 kilómetros. Está reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional y reúne cada verano a deportistas y espectadores procedentes de numerosos lugares. 

La bajada recreativa se realiza durante una temporada mucho más amplia y no exige completar el itinerario de la competición. Las empresas ofrecen recorridos de distinta longitud, sujetos al caudal, la meteorología, la edad de los participantes y la organización de cada jornada. 

Por este motivo, es importante consultar las condiciones concretas antes de reservar. No todos los operadores trabajan con las mismas distancias, horarios, puntos de salida o servicios incluidos. Comparar varias opciones permite encontrar una actividad adecuada al tiempo disponible y a las características del grupo. 

Cómo suele organizarse un día de canoa 

La jornada comienza normalmente en la base de la empresa elegida. Allí se formaliza la reserva, se entrega el equipo y se explican las normas básicas de navegación. El material suele incluir canoa, pala y chaleco salvavidas. 

Algunas compañías proporcionan también recipientes estancos, traje de neopreno cuando las condiciones lo aconsejan, vestuarios, duchas o transporte de regreso. Estos servicios deben comprobarse antes de contratar, especialmente cuando se viaja con niños o se pretende continuar la ruta por Asturias al terminar. 

Antes de la salida, el personal enseña cómo agarrar la pala, coordinarse con la otra persona, corregir la dirección y actuar si la embarcación vuelca. La explicación es sencilla, pero merece toda la atención. Aplicar una técnica básica desde el principio evita gastar energía innecesariamente y ayuda a controlar mejor la canoa. 

Una vez en el río, cada grupo avanza a su ritmo dentro de las indicaciones recibidas. Hay quien prefiere remar de forma constante y quien convierte el recorrido en una sucesión de paradas para descansar, bañarse o tomar algo en las zonas habilitadas. La duración real no depende únicamente de los kilómetros, sino también del caudal y del tiempo dedicado a esas pausas. 

¿Es un plan adecuado para todo el mundo? 

La experiencia está pensada para un público amplio, pero sigue siendo una actividad acuática. Saber nadar, utilizar el chaleco durante todo el recorrido y respetar las instrucciones de la empresa son condiciones esenciales. 

Los requisitos de edad o estatura para los menores pueden variar, al igual que las restricciones aplicables en jornadas de caudal elevado. Las familias deberían confirmar estos puntos antes de desplazarse y evitar basarse únicamente en la información general de una plataforma de reservas. 

También conviene valorar la movilidad y el estado físico de cada participante. No se necesita un entrenamiento específico, aunque remar durante varias horas exige cierto esfuerzo de brazos, hombros y tronco. Elegir un trayecto más corto puede ser una buena decisión para niños, personas poco habituadas al deporte o grupos que quieran disfrutar del río sin convertir la jornada en una prueba de resistencia. 

Para contratar con mayores garantías, es recomendable recurrir a una empresa de turismo activo identificada y registrada. El Principado de Asturias cuenta con un marco de ordenación para estas actividades y con un registro de empresas turísticas, una referencia útil para comprobar que el servicio opera conforme a la normativa autonómica.  

Qué llevar para remar con comodidad 

La ropa debe elegirse pensando en una posibilidad casi segura: acabar mojado. Un bañador o unas prendas deportivas de secado rápido funcionan mejor que la ropa de algodón. En los pies, lo más práctico es utilizar escarpines o calzado cerrado que pueda mojarse y que no se desprenda al caminar por piedras. 

En una mochila para dejar en la base interesa guardar una muda completa, una toalla y calzado seco. Para el río suelen bastar una crema solar resistente al agua, una gorra que quede bien sujeta, agua y un pequeño tentempié protegido en un recipiente estanco, siempre que la empresa permita llevarlo. 

El móvil, las llaves y la documentación deberían guardarse en una bolsa impermeable fiable. Aun así, es preferible no transportar objetos de valor innecesarios. Las fundas resistentes a salpicaduras no siempre soportan una inmersión completa. 

El tiempo en Asturias puede cambiar incluso durante los meses de verano. Consultar la previsión la víspera y revisarla de nuevo antes de salir ayuda a decidir si hace falta protección térmica adicional. La empresa responsable debe ser quien confirme si las condiciones permiten desarrollar la actividad con seguridad. 

Cuál es la mejor época para bajar el Sella 

Los meses templados concentran la mayor demanda porque permiten disfrutar de jornadas largas y facilitan los baños. Junio y septiembre suelen ser opciones interesantes para quienes buscan ambiente sin la máxima afluencia de julio y agosto. En cualquier fecha, reservar con antelación resulta prudente durante fines de semana, puentes y vacaciones escolares. 

Quienes prefieran una experiencia tranquila deberían evitar el fin de semana del Descenso Internacional. La celebración tiene lugar el primer sábado de agosto, salvo cuando ese día cae 1 o 2, en cuyo caso se traslada al segundo sábado. Es una cita extraordinaria para conocer la vertiente festiva del Sella, pero no es la mejor elección si el objetivo es remar con calma y desplazarse con facilidad por Arriondas y Ribadesella. 

Fuera de los meses centrales del verano también pueden encontrarse jornadas muy agradables. Sin embargo, la disponibilidad depende de cada empresa y de las condiciones del río, por lo que conviene confirmar horarios y fechas directamente con el operador. 

Seguridad y respeto por el entorno 

El chaleco debe permanecer puesto, aunque el agua parezca poco profunda o el participante nade bien. También hay que mantener una distancia razonable entre embarcaciones, evitar maniobras bruscas cerca de otros grupos y no abandonar el recorrido señalado. 

El consumo de alcohol antes o durante la actividad es incompatible con una navegación responsable. Remar exige coordinación, capacidad de reacción y atención al resto de usuarios del río. 

El Sella es un espacio natural, no un parque acuático. La comida, los envases y cualquier otro residuo deben regresar con el grupo hasta un contenedor. Tampoco conviene gritar constantemente, acceder a zonas no autorizadas o molestar a la fauna. 

La estrategia turística del Principado sitúa la sostenibilidad, la autenticidad y la calidad entre sus pilares fundamentales. Esa orientación cobra especial sentido en un entorno fluvial compartido cada temporada por residentes, deportistas y visitantes. 

Completar la jornada entre Arriondas y Ribadesella 

La canoa puede ocupar buena parte del día, pero merece la pena reservar tiempo para conocer las localidades vinculadas al río. Arriondas es el punto de partida clásico y un buen lugar para desayunar antes de la actividad o recuperar fuerzas al terminar. 

Ribadesella permite prolongar el plan con un paseo junto a la ría, el puerto, el casco urbano o la playa de Santa Marina. La web turística municipal reúne propuestas relacionadas con la naturaleza, el patrimonio, la gastronomía y las visitas culturales, por lo que resulta útil para organizar la segunda parte de la jornada.  

Para que el día salga bien, la clave está en no improvisar lo importante. Conviene reservar con una empresa registrada, confirmar qué incluye el precio, preguntar por las condiciones para menores y revisar la previsión meteorológica. Después solo queda remar, coordinarse con la persona que comparte la canoa y disfrutar de uno de los paisajes fluviales más reconocibles del oriente asturiano. 

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